miércoles, 15 de diciembre de 2010
Que me has ganado poquito a poco, tú que llegaste por casualidad.
Te parecerá lo típico que se dice, pero no es así... Gracias. Por todo. Por cada ataque descontrolado de risa. Por cada ayuda que me has prestado sin interés. Por cada abrazo que me has dado cuando más lo necesitaba. Por soportarme en días que ni siquiera yo podía. Por cada tarde o noche juntas. Y sobretodo, gracias por cada pequeño detalle que forma parte de ti. Detalles a los que no mucha gente da importancia. Detalles que a lo mejor ni siquiera tú has observado. Son ellos los que hacen que seas así, y por ello que yo me sienta orgullosa de poder decir que somos amigas. Detalles que me hacen sonreír mil veces por minuto, que me hacen feliz sin que ni siquiera te des cuenta. Y después de tantos días perfectos, me gustaría que todos fuesen igual de buenos o más, a tu lado. Te quiero, y lo siento de nuevo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario